Documento / 3° Marcha de la Gorra en Villa María

1920087_769204133116288_8485293094108945869_n

El CÓDIGO DE FALTAS es una ley de la provincia de Córdoba, aprobada por la Legislatura con el número 8431. Está vigente desde hace 20 años, se sancionó en plena democracia y por las mismas fuerzas políticas que hoy siguen al frente de las instituciones gubernamentales.

Es un instrumento de corte esencialmente represivo, que presenta figuras cómo el merodeo, obligación a identificarse, el escándalo en la vía pública y la resistencia a la autoridad, que permiten a la institución policial la sanción directa hacia algunos ciudadanos. Estas figuras, no sancionan conductas concretas, la contravención se termina de configurar en la mente del observador, es decir, del policía, dejando un amplio margen de arbitrariedad para perseguir a personas según estereotipos construidos en base a su color de piel, vestimenta o barrio.

Se persigue, principalmente a jóvenes de entre 18 y 25 años de edad, provenientes de los barrios pobres de la ciudad.

Son figuras pre-delictuales, eso quiere decir que un ciudadano sin cometer delitos, puede ir preso o pagar las multas que se decretan.

Esto significa un obstáculo para un gran sector social que se ve a diario limitado en sus derechos: transitar por la ciudad se convierte en un riesgo constante de ser detenido. La figura del merodeo permite la detención y sanción de ciudadanos por la mera voluntad del personal policial actuante. Viola el derecho constitucional a circular libremente.

Hay una situación insostenible, el que acusa no puede juzgar. No debiera ocurrir ni aquí ni en ningún lugar del mundo. El comisario se convierte en juez, además de la ausencia de la intervención letrada obligatoria. Viola el principio constitucional que es el de Juez natural (…) Hasta el peor de los criminales tiene un abogado que lo representa, y el código de faltas permite que las aprehensiones duren 20 días!

Hace más de tres años que la policía no nos brinda información acerca de la cantidad de detenciones realizadas en la provincia de Córdoba, información que es de acceso público como toda institución del Estado. Las 200 detenciones arbitrarias por día (dato del año 2011), indudablemente se han agravado y su número ha aumentado exponencialmente. En su mayoría siguen deteniendo a pibes y pibas de sectores populares: por portación de rostro, por la gorra, sentados en la plaza o esperando el colectivo; paseando, andando en bici, yendo a la escuela o a visitar a alguien. ¿Cuál sería la contravención aquí?

Las detenciones que se realizan “no generan otra cosa más que la violación de derechos y garantías fundamentales reconocidos jurídicamente, tanto por nuestra Constitución, como por las declaraciones, convenciones y tratados internacionales sobre Derechos Humanos

El código de faltas limita y recluye a los y las jóvenes a permanecer en sus barrios: salir implica el riesgo de ser detenido. Las contravenciones acumuladas acortan toda posibilidad de conseguir un trabajo digno o el constante riesgo de perderlo si te detienen. El código es parte del sistema represivo y sella el círculo de exclusión y pobreza del cuál es cómplice todo el poder político que lo sostiene.

GRITAMOS BIEN FUERTE:

Derogación del código de faltas.

Denunciamos el abuso policial, la complicidad del gobierno y del sistema judicial.

No es un policía, es la perversa institución policial.

Basta de gatillo facil, tortura, y persecución a lxs jovenes..

Que no desaparezca NADIE MÁS en democracia.

Denunciamos la violencia y las condiciones inhumanas a las que se somete a los jóvenes en el Complejo Esperanza, atravesada por la misma lógica que una institución carcelaria.

La institución policial tiene un largo prontuario de asesinados y desaparecidos en democracia. En Villa María, nos falta Joel, y no vamos a parar hasta conseguir una respuesta justa.

El “Código de Faltas es inconstitucional”. Esto no es normal, no podemos permitir que lo sea. Nos provocan por nuestras caras, nuestra ropa o por el lugar donde vivimos. No podemos permitir que se fomente la naturalización de la discriminación. La situación se repite en todos los barrios marginados de la provincia. LA POLICÍA NO PARA PERO NOSOTROS TAMPOCO. TENEMOS VOZ Y VAMOS A GRITAR: BASTA DE ABUSO POLICIAL!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s